Aprovechamos el post de esta semana, para hablar del postre por excelencia de la gastronomía nipona, ese es sin lugar a dudas el Daifuku Mochi, (‘’Pastel de arroz gran suerte’’)

Elaborado principalmente con harina de arroz glutinoso, azúcar y maicena es uno de los dulces más conocidos y representativos de Japón.

Para su relleno tenemos diferentes opciones, podemos optar por sabores más tradicionales como el azuki (soja roja), té verde o innovadoras como helado de wasabi, semillas de sésamo con fresas….etc.

Gracias a la gran influencia de los restaurantes japoneses en España, hemos podido descubrir este dulce tan interesante y delicioso según mi juicio, su textura sumamente blanda y un tanto chiclosa le hace único y exclusivo, y su sabor realmente sorprendente.

Eso sí, tengan cuidado y cómanselo despacio no vayan a tener un disgusto…

http://www.lavanguardia.com/sucesos/20150105/54423019042/muertos-japon-pastelitos-arroz.html

Para los más atrevidos os dejamos la receta del maestro Ochiai.

INGREDIENTES

Para el mochi (6-10 uds.):

* 250 g de harina de arroz glutinoso

* 100 g de azúcar

* 300 ml de agua fría

* Maizena (para espolvorear mientras se amasa)

PREPARACIÓN

Masa de mochi:

1. En un recipiente mezclar la harina de arroz glutinoso, el azúcar y el agua, que se debe añadir lentamente.

2. Mezclar enérgicamente, añadiendo el agua lentamente, hasta que no queden grumos y la mezcla quede un poco pegajosa y elástica.

3. Forrar con un paño húmedo un cuenco de bambú para cocer al vapor, verter la masa en su interior y tapar. Situar el cuenco sobre una cacerola del mismo diámetro, llena de agua hirviendo. Dejar cocer unos 20-25 minutos hasta que la masa adquiera una textura mate de aspecto más sólido y pastoso.

4. Retirar del fuego y dejar enfríar la masa hasta que esté templada (mínimo 45 min).

5. Amasarla manualmente o con la ayuda de un trapo húmedo limpio o de una espátula rígida. Como truco, se puede añadir hasta un 10% más de azúcar para que los mochis duren más tiempo.

6. Espolvorear Maizena sobre la encimera (o dentro de una bandeja de horno para menos engorro). Usaremos esta superficie para verter la masa y embadurnarla con harina para que sea manipulable y no se pegue a las manos.

Elaboración del daifuku mochi (o cómo rellenar el mochi):

1. Poner la pasta de arroz encima de la Maizena y embadurnar bien para que la masa no se pegue a las manos al manipularla. Estirar la masa ligeramente y cortarla en porciones pequeñas (tamaño albóndiga) con la ayuda de una espátula rígida.

2. Aplanar cada pelota en la palma de la mano, estirando con cuidado para formar un disco.

3. Colocar el relleno en el centro. Este se compondrá de una fresa envuelta de pasta de judía roja.

4. Mediante pequeñas rotaciones en la palma de la mano, poco a poco ir cerrando los laterales de la pasta de arroz sobre el relleno, a modo de capullo de flor, hasta que tengamos la bola perfectamente cerrada.

5. Para acabar de sellar la masa de arroz basta con realizar pellizcos en las grietas para que se peguen y la superficie quede homogénea.

Relleno de anko (pasta de judía roja) y fresa.

* 250 g de judías azuki (soja roja)

* 250 g de azúcar

* 25 g de glucosa

* Una pizca de sal

* Fresones frescos

El anko se puede comprar ya hecho, en conserva, o bien se puede hacer de forma casera siguiendo las siguientes instrucciones:

1. Dejar las judías en remojo durante 12 hrs.

2. Eliminar un poco del agua de remojo y verter el resto en la olla a presión.

3. Cocer a fuego vivo durante 35 min.

4. Destapar y retirar toda el agua. En la misma olla, añadir glucosa y una pizca de sal.

5. Volver a calentar a fuego medio e incorporar el azúcar en tres tiempos. Hay que cocer la soja hasta obtener una textura pastosa. Después, retirar del fuego y dejar enfríar.

6. Una vez fría, la pasta de judía roja se puede separar en pequeñas bolas (tamaño albóndiga) que se podrán rellenar de un fresón.

7. Primero se forma la pelota, luego se aplana y finalmente de coloca la fresa en el centro y se van cerrando los laterales hasta envolver la fresa con cuidado, mediante ligeras rotaciones en la palma de la mano. Es el mismo mecanismo que utilizamos para rellenar el mochi.